[LIVE REVIEW] XX DEL MÁS PURO Y CRUDO METAL
Por: Nessa
No cualquier productora de conciertos en el
mundo actual celebra aniversarios de 5 o más años… y mucho menos, en el escenario
del metal. Sin embargo el sábado pasado, Inertia Entertainment celebró un
evento especial por no una, sino por Dos décadas de hacer retumbar Toronto con
las bandas más pesadas que hayan pasado por la zona. Por dar un par de
ejemplos, trajeron a Testament en el 97 (junto a Viciousphere y Baffald) y en
el 2001 reunieron en una misma noche a The Haunted, Lamb of God, Dimmu Borgir Y
a Cannibal Corpse.
El primero de sus eventos se dio un 29 de febrero
de 1996 así que el pasado 27 de febrero era la noche ideal para festejar a lo
grande con un cartel muy esperado por un público que conocía a la productora y a
su fundador, Noel Peters.
La cita se llevó a cabo en el Opera House y para
las 7:50pm, las únicas luces eran aquellas de las velas sobre el escenario. El
sonido siniestro de Panzerfaust sumergió
a todos con una performance digna del black metal en la cual se incluyeron,
además de las mencionadas velas, un podio, un sahumerio y a un vocalista
vistiendo, de pies a cabeza, una túnica negra que jamás dejó la posibilidad de
reconocerlo. Esta fue, según comentarios, la mejor presentación de la banda
hasta el momento.
Después de una breve pausa, Goatwhore se encargó de hacer volar a varios sobre el público. La
intensidad de esta banda proveniente de New Orleans se sintió con cada golpe de
batería, estruendo de cuerdas y a cada paso que dio Ben Falgoust sobre las
tablas. Su aniquilador setlist constó de más de una decena de temas entre los
que estuvieron "Alchemy of the black sun cult", "FBS", "Apocalyptic Havoc and Baring teeth for revolt".
Luego llegó el murder metal de Macabre, trío que ha logrado acompasar
el grindcore, death y thrash metal con historias de asesinos reales como John
Gacy, quien torturó y asesinó a 33 jóvenes en los 70s. Canción tras canción fue un headshot directo
desde Chicago. "Zodiac", "Chapel of bones", "Vampire of Duseldorf" (dedicada al serial killer Peter Kürten) y más
baladas de insanas letras quebrantaron a todos los presentes.
En el intermedio previo a la banda headliner,
Noel tomó nuevamente la palabra para continuar premiando con regalos concedidos
por la larga lista de sponsors. En la noche se rifaron desde sets de discos,
dvd’s y vinilos a tatuajes, un shotmeister tap machine de Jägermeister e
incluso una Ibanez RG350DXZ. ¡Tremenda noche de ganadores! Asimismo, se tomó el
momento para recordar algunos sucesos ocurridos en estos veinte años. El
trabajo realizado desde 1996 no ha sido nada fácil pero la perseverancia y el
esfuerzo lo han valido. Una de las tantas pruebas de esto es que, teniendo como
competencia a productoras tan grandes como LiveNation, Inertia ha ganado el
premio a la mejor promotora de conciertos en Toronto. La otra gran prueba es el
sold out de la noche en el Opera House; y no fue un sold out cualquiera, sino
el de una familia.
Con el local más que abarrotado, Noel hizo una
última remembranza para dar la bienvenida a las
leyendas del thrash metal local:
Sacrifice. Esta icónica banda no
solo venía a celebrar el aniversario de la productora responsable de
traer el ruido a la ciudad, sino también estaba acá por una deuda: los
integrantes de Sacrifice decidieron
separarse en el ’93, pero de no haber sido por las insistencia de Peters, no se
habrían congregado en el 2006 para un show de reencuentro, tras el cual
volvieron a los escenarios y además lanzaron su quinta producción: "The Ones I
Condemn". Con este hecho en su historia, imposible no venir al Opera House.
El setlist de los thrash metal kings fue más que
extremo e inició con "Forward to Termination"/"Terror Strikes". "I
think this is the most people we have ever played in Toronto... and that includes
when we opened for Slayer!" dijo Rob Urbinati, el frontmant de la banda. Una
vez dijo esto, los puños se levantaron al unísono y continuaron con Soldiers of
Misfortune. En un momento Urbinati dio la bienvenida a Danko Jones y le cedió el micro para rendir junto a la banda un
memorable tributo a Kilmister. Ironfist resonó potente en la calle Queens. Sin
duda, Rob, Joe Rico, Scott Watts y Gus Pynn dieron cátedra de brutalidad con
canciones como Homicidal Breath, The Great Wall y la feroz Hiroshima.
Honestamente, nunca antes había visto tanta
gente haciendo stage diving como esa noche, y hablo de tanto hombres como
mujeres. "Thank you very much sellin' this fuckin' place out... I wannna
hear you make some fuckin'noise!" exclamó Noel en un momento y el público
no lo defraudó en lo absoluto. Los ánimos, la energía y el calor humano que se
sintió en el local fueron únicos y lo mejor fue ver más de una generación de
metalheads unidos por una sola causa. Con el poco tiempo que tengo en este
país, me atrevo a decir que hay mucho por aprender de esta productora y también
de este público; y menciono a ambos pues los unos se deben a los otros. Los logros
no se alcanzan solos sino en conjunto, en familia. Hails y metalfists porque vengan veinte años
más!




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