Lima Quedó Atrapada en el Mosh de ANTHRAX
Crónica: Diego Oregón
Fotos: Adrián Kamt
Fotos: Adrián Kamt
Después de largos doce años, Anthrax regresó a Lima. Esta vez con Joey Belladonna en la voz. En el marco de la gira por el nuevo álbum "For All Kings". Como siempre Scott Ian como
miembro fundador junto a Charlie Benante en la batería, Frank Bello en el bajo
y Jonathan Donais con la guitarra. El escenario fue en el espacioso Barranco Arena.
Lamentablemente, el staff de Anthrax quemó accidentalmente
dos transformadores a la hora de la prueba de sonido, imposibilitando que exista tiempo para que las
bandas Estigma y Contracorriente abran el show. Por suerte, la productora pudo
comprar nuevos transformadores a tiempo y continuar con el concierto de los
americanos.
A las 10:40 de la noche arranca
el espectáculo con el escenario vacío, pero todos coreando "The Number of the
Beast" para despertar a la gente. Anthrax ingresa al escenario con unas ganas
brutales de matar e interpretan cuatro joyas del Thrash ochentero: "Among the Living", "Caught in A Mosh", "Got the
Time" y "Madhouse".
El mosh estaba muy loco y la alegría de la mayoría por ver
por primera vez a este Big 4 fue descomunal. Sinceramente, me atrevo a decir
que, actualmente, Belladona es el mejor cantante de los cuatro grandes del thrash americano. Pero no todo estuvo de maravilla respecto al sonido, hubieron
desperfectos luego de "Fight ‘Em ‘Til You
Can't".
Belladona nos grita: “I want to hear your beautiful Peruvian voices!” y empieza a cantar "Breathing Lightning". “We love you! We’re here for
you” declara en compañía de Scott. Continuando con "Medusaaaa". Y los bangers no se cansaban, tenían ganas de un contundente
Wall Of Death, aunque resultó un poco desorganizado. "I Am the Law" y "March Of The S.O.D" continuaron la locura. Qué alegría saber que hay posibilidades de
hacer una reunión
de S.O.D.
Suena otro tema de su nuevo disco, "Blood Eagle Wings", que permitió respirar un rato. Pero la
intensidad regresa con el legendario, y uno de nuestros temas favoritos, EFILNIKUFECIN
(NFL). Arrancando acapella, todos empezamos a corear a una sola voz
haciendo vibrar Barranco en plena euforia. La mejor canción y momento climax de la noche.
Se despiden momentáneamente con "Antisocial", que fue una
masacre con crowd surfing incluido. Lo peligroso fue el piso resbaloso que hizo
caer a decenas de moshers. Pero nadie puede negar que hubo harta entrega del
público. El sold out de aforo se sintió fuerte. Los coros, los brazos alzados y
el festejo fueron desquiciantes y una prueba más de lo fanático que somos los
peruanos de esta gran banda.
Unos minutos de luces apagadas, crearon el ambiente ideal
para la sorpresa que vino al ver a todos con su camiseta peruana de fútbol. Un notable
gesto de la banda por el aprecio que tiene con nosotros y que hemos logrado mantener.
La canción que protagonizó el encore fue el emblemático "Indians", que sonó brutal. Espectacular presentación que finalizó con el mensaje de esperanza ante el
partido del día siguiente.
Se despidieron prometiéndonos regresar el próximo año y deseando
éxitos en el partido de Perú. Lanzaron decenas de púas, los setlist, las
baquetas de Benante y se fueron entre aplausos. Glorioso concierto lleno de
emoción y, lo más importante, thrash.
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